¡Hola a todos, campeones! ¿Quién no recuerda la fiebre del Mundial de League of Legends 2022? Para mí, que he vivido incontables temporadas y torneos, aquel año fue simplemente épico, uno de esos que te marcan y te recuerdan por qué amamos tanto los esports.
Ver a los mejores equipos del planeta enfrentarse con esa intensidad, cada jugada, cada decisión… Era como una sinfonía de estrategia y habilidad que nos mantuvo pegados a la pantalla, con el corazón en un puño en cada momento crucial.
Recuerdo perfectamente la adrenalina de las remontadas imposibles y la euforia de las jugadas maestras que parecían sacadas de un guion de película. Fue un torneo que no solo nos regaló momentos inolvidables, sino que también redefinió lo que creíamos posible en la Grieta del Invocador, dejando una huella imborrable en la historia de League of Legends y marcando tendencias que vemos incluso hoy.
El nivel de juego fue tan estratosférico que sentí cómo la competición elevaba los estándares para el futuro, demostrando una vez más el crecimiento imparable y el impacto global de nuestro querido juego.
Si eres un verdadero fanático o si simplemente quieres entender por qué el mundo entero vibró con este evento legendario, te aseguro que este post está hecho para ti.
¡Prepárense para un viaje al pasado y revivamos juntos cada instante que hizo historia! ¡En el siguiente artículo, vamos a desglosar cada detalle que lo convirtió en un hito!
La Batalla de las Sombras: Estrategias que Rompieron Moldes

¡Uf, qué decir de las estrategias! Como buen aficionado que ha seguido la escena profesional durante años, puedo decirles que el Mundial de 2022 fue un laboratorio de innovación pura. Recuerdo perfectamente cómo, desde las fases de grupos, ya se percibía una tensión estratégica palpable. Los equipos no solo buscaban ganar sus líneas, sino que cada movimiento tenía una intención global clara. La diversificación de picks en el carril superior y la jungla, por ejemplo, me voló la cabeza. De repente, campeones que se consideraban off-meta o nicho empezaron a aparecer y a dominar partidas cruciales. Era una señal inequívoca de que la creatividad estaba por encima de la rigidez. Ver a equipos como DRX, que no llegaban como favoritos, desbaratar las composiciones rivales con picks inesperados y una ejecución casi perfecta, me hizo sentir una emoción que solo el LoL puede dar. Personalmente, siempre he creído que la verdadera maestría en este juego no es solo la habilidad mecánica, sino la capacidad de adaptación y de leer el metajuego como nadie, y en este Mundial, eso se vio por todas partes. Fue una delicia para los analistas y para los jugadores que, como yo, intentamos aprender de los profesionales.
La Adaptación Inesperada del Metajuego
Siempre he dicho que un buen equipo no es el que solo sigue el metajuego, sino el que lo redefine. Y en 2022, ¡vaya si lo redefinieron! Vi a equipos experimentar con combinaciones que nadie se esperaba, sacando a relucir campeones olvidados o con roles poco convencionales. Recuerdo que había mucha discusión sobre la importancia del control de objetivos neutrales y cómo algunos equipos priorizaban al Barón o los Dragones de forma casi obsesiva, mientras otros apostaban por un juego más enfocado en las escaramuzas y el escalado de sus carries. La flexibilidad era clave, y aquellos que no supieron adaptarse quedaron por el camino. Fue fascinante ver cómo una partida podía cambiar por completo con un solo pick en la fase de selección y baneos. Como jugador, esto me hizo reflexionar sobre la importancia de no encasillarse y de siempre buscar nuevas formas de abordar la Grieta.
El Arte de la Macro-Estrategia
La macro-estrategia es, para mí, el corazón del juego profesional, y en este Mundial brilló como nunca. No solo se trataba de ganar peleas de equipo, sino de cómo se gestionaban los recursos en todo el mapa. Los equipos coreanos, en particular, mostraron una maestría impresionante en la rotación y el control de la visión. Sentía que cada torre que caía, cada oleada de súbditos que se empujaba, era parte de un plan mucho más grande. La forma en que T1, por ejemplo, lograba controlar el mapa incluso cuando estaban ligeramente por detrás en oro, era una lección magistral de cómo la paciencia y la presión constante pueden inclinar la balanza. Era como ver una partida de ajedrez a cámara rápida, donde cada movimiento tenía un propósito y una consecuencia directa en el objetivo final. Este nivel de juego me hizo entender que para llegar a la cima, no basta con ser bueno, hay que ser inteligente.
Héroes Inesperados y Leyendas Consagradas
Si hay algo que me apasiona del Mundial de LoL, es la aparición de nuevas estrellas y la consolidación de las leyendas. En 2022, esto fue más evidente que nunca. Recuerdo la expectación que había sobre jugadores como Faker, una verdadera institución, y cómo la presión sobre él debía ser inmensa. Pero lo que realmente me emocionó fue ver a talentos emergentes, o a aquellos que no estaban en el foco principal, brillar con luz propia. La historia de DRX, con Deft a la cabeza, es un testimonio de perseverancia que me puso la piel de gallina. Después de tantos años y tantos intentos, verlos levantar la copa fue una de esas historias que te hacen creer en los sueños. En mi experiencia, el League of Legends tiene esa magia: un día puedes estar en la sombra y al siguiente, ser el protagonista de un milagro. Es lo que nos mantiene enganchados, ¿verdad? Esa posibilidad de que cualquier equipo, con el esfuerzo y la estrategia correctos, pueda alcanzar la cima. Este torneo nos dejó claro que la veteranía y la juventud pueden coexistir y, de hecho, complementarse para crear algo grandioso.
El Legado de los Veteranos
Faker, Deft, Keria… nombres que resuenan con fuerza en la historia de League of Legends. Para mí, que he visto a estos jugadores desde sus inicios, el Mundial de 2022 fue un recordatorio del inmenso talento y la dedicación que poseen. Faker, con su eterna búsqueda de la perfección, seguía siendo un pilar para T1, demostrando por qué se le considera el GOAT. Y Deft, ¡ah, Deft! Su camino hacia la gloria con DRX fue una narrativa tan potente que me atrevería a decir que es una de las más inspiradoras de todos los tiempos en los esports. Su resiliencia y su habilidad para mantenerse en la élite durante tantos años, solo para alcanzar el pináculo en ese momento, es algo que personalmente admiro muchísimo. Ver a estos veteranos competir al más alto nivel me hace sentir que la experiencia es un grado en el LoL profesional.
Las Nuevas Promesas que Deslumbraron
Pero el futuro también estaba en el escenario. Jugadores como Zeka y Kingen de DRX, que no eran tan conocidos a nivel global antes del torneo, se robaron el show con actuaciones estelares. La forma en que Zeka se enfrentó a los mejores mid-laners del mundo y los superó, o cómo Kingen se convirtió en una fortaleza inquebrantable en el carril superior, fue simplemente impresionante. Recuerdo haber comentado con mis amigos lo rápido que su nivel de juego escaló durante el torneo. Estos chicos demostraron que la nueva sangre viene pisando fuerte y que el ecosistema de League of Legends siempre está listo para dar la bienvenida a nuevos talentos que desafíen el statu quo. Es esa mezcla de veteranía y juventud lo que hace que cada Mundial sea tan especial y vibrante.
El Camino Hacia la Gloria: Momentos Clave del Torneo
Cada Mundial tiene sus momentos grabados a fuego, y el de 2022 no fue la excepción. Si me preguntan qué es lo que más recuerdo, sin duda diría la intensidad de las semifinales y, por supuesto, esa final de infarto. Para mí, cada fase eliminatoria fue una montaña rusa de emociones. Vi partidas que se decidían por un solo error, por una jugada arriesgada que salía perfecta o por una remontada que parecía imposible. La tensión era tal que, desde mi casa, sentía cómo el corazón me latía a mil por hora en cada Baron o Elder Dragon contestado. Recuerdo haber saltado del sofá en más de una ocasión, incapaz de contenerme. Creo que estos momentos son los que construyen la leyenda de un torneo, esos instantes en los que el destino de un equipo pende de un hilo y la habilidad individual, combinada con la estrategia de equipo, alcanza su máxima expresión. Es por esto que los esports son tan adictivos: nunca sabes qué va a pasar hasta el último segundo.
Partidas que Hicieron Historia
Hubo una serie de enfrentamientos que, creo yo, perdurarán en nuestra memoria colectiva. Las batallas entre los equipos coreanos y chinos en las rondas eliminatorias fueron particularmente épicas. Recuerdo perfectamente la semifinal entre T1 y JD Gaming, una demostración de poderío y estrategia que mantuvo a todo el mundo al borde del asiento. Cada mapa era una historia en sí misma, llena de giros inesperados y jugadas maestras. Era como ver una serie dramática, donde el guion se escribía en tiempo real. Y qué decir de los cuartos de final, donde vimos a equipos darlo todo en series ajustadísimas. Para mí, como fan, estos partidos son la esencia de lo que hace al Mundial tan especial: la confrontación de los mejores del mundo, sin guardarse nada, en busca de la supremacía global. Ver ese nivel de competición me inspira a mejorar en mi propio juego.
Remontadas que Desafiaron la Lógica
¿Quién no ama una buena remontada? En el Mundial de 2022, fuimos testigos de algunas que desafiaron toda lógica. Recuerdo una partida en particular donde un equipo estaba con el nexo expuesto y, de alguna manera, lograron no solo defenderlo, sino dar la vuelta a la partida con una serie de jugadas coordinadas que parecían imposibles. Ese tipo de momentos me recuerdan por qué League of Legends es tan dinámico. Nunca hay que darse por vencido, incluso cuando todo parece perdido. Personalmente, estas remontadas son las que más me impactan, porque demuestran la fuerza mental de los jugadores y su capacidad para mantener la calma bajo una presión extrema. Es un testimonio de que, en la Grieta, todo es posible hasta que el nexo enemigo cae.
El Impacto de una Final Épica: DRX vs T1
Si tuviera que elegir el punto culminante, la cúspide de toda la emoción, sin duda sería la Gran Final entre DRX y T1. ¡Qué serie, amigos! Todavía me tiemblan las manos al recordarla. Era la historia perfecta: el gigante contra el tapado, el equipo con una trayectoria impecable contra el que había superado cada obstáculo con pura garra. Ver a DRX, el cuarto sembrado de la LCK, enfrentarse a T1, que llegaba como un huracán invencible, fue un choque de titanes que superó todas las expectativas. Para mí, que he visto innumerables finales, esta fue especial por la narrativa, por la intensidad y por el nivel de juego. Cada mapa era una batalla estratégica y mecánica, con momentos que te hacían contener la respiración. La verdad es que fue una montaña rusa emocional, una de esas experiencias que te dejan agotado pero con el corazón lleno de satisfacción. Esa final no solo coronó a un campeón, sino que escribió uno de los capítulos más dorados en la historia de League of Legends.
La Batalla por el Rift
La Gran Final fue una serie al mejor de cinco que mantuvo a millones pegados a sus pantallas hasta el último segundo. Recuerdo la audacia de los picks de DRX, que no se amedrentaron ante la reputación de T1. La forma en que se adaptaron a cada mapa, y la ejecución casi perfecta de sus composiciones, fue algo digno de estudio. T1, por su parte, demostró por qué son uno de los equipos más legendarios, con una coordinación impecable y una habilidad mecánica individual que rozaba la perfección. Cada teamfight era una explosión de habilidades, con flanqueos inesperados y jugadas de soporte que salvaban la partida. Sentía que cada baneo, cada objetivo, cada muerte, pesaba como una tonelada. Fue una demostración de League of Legends en su máxima expresión, un verdadero festín para los amantes del juego. Me hizo apreciar aún más el nivel de dedicación de estos atletas.
La Consagración de DRX

La victoria de DRX fue, para mí y para muchos, un cuento de hadas hecho realidad. Ver a Deft, después de tantos años de esfuerzo, finalmente levantar la Copa del Invocador, fue un momento de pura emoción. Recuerdo la euforia en la arena y en las redes sociales. Era el triunfo de la perseverancia, de creer en ti mismo y en tu equipo, incluso cuando nadie más lo hace. Fue una lección de vida disfrazada de partida de League of Legends. El mérito de DRX fue inmenso, demostrando que con trabajo duro, una estrategia sólida y una mentalidad inquebrantable, se puede superar cualquier obstáculo. Su historia me inspiró muchísimo y me hizo pensar en la importancia de nunca rendirse en mis propias metas, dentro y fuera del juego. Esa noche, DRX no solo ganó un torneo; ganó el corazón de la comunidad.
Más Allá del Juego: La Comunidad y la Cultura
El Mundial de League of Legends no es solo un torneo; es un fenómeno cultural que une a millones de personas de todo el mundo. Y el de 2022 fue una prueba palpable de ello. Recuerdo la vibrante energía en las redes sociales, las conversaciones con mis amigos y la emoción compartida en los foros. Era como si el planeta entero se uniera por unas semanas en torno a un mismo interés. La atmósfera en las sedes, desde la fase de grupos hasta la Gran Final en San Francisco, era electrizante. Ver a los aficionados de todas las nacionalidades animar a sus equipos, con sus camisetas y sus pancartas, es algo que me pone la piel de gallina. No es solo un juego; es una comunidad, una pasión compartida que trasciende idiomas y fronteras. Creo que es precisamente esta conexión con la gente lo que hace que los esports crezcan exponencialmente. Como alguien que ha formado parte de esta comunidad durante años, me siento orgulloso de ver cómo sigue expandiéndose y llegando a cada rincón del mundo.
La Fusión de Culturas
Uno de los aspectos que más me maravilla de los Mundiales es cómo diferentes culturas se fusionan. En 2022, con las distintas fases celebradas en Norteamérica, se pudo sentir esa mezcla de pasiones. Los cánticos de los aficionados coreanos, la euforia de los fans chinos, la energía de los seguidores occidentales… todo se unía en un mismo grito de emoción. Personalmente, me encanta ver cómo el juego sirve de puente entre personas de distintos orígenes. Recuerdo haber visto a fans con camisetas de diferentes equipos coreanos o chinos interactuando con fans de equipos europeos o norteamericanos, compartiendo la misma alegría o la misma frustración. Es una demostración de cómo el respeto y la pasión por un juego pueden superar cualquier barrera. Es un fenómeno global en su máxima expresión.
El Impacto en las Redes Sociales y el Streaming
Si hubo un lugar donde la emoción del Mundial se desbordó, fue en las redes sociales y las plataformas de streaming. Twitch, YouTube, Twitter… eran un hervidero de reacciones en tiempo real. Recuerdo estar siguiendo varias transmisiones a la vez, viendo las reacciones de mis streamers favoritos y participando en los chats. El nivel de interacción era brutal. Los memes, los análisis instantáneos, las celebraciones espontáneas… todo contribuía a crear una experiencia inmersiva que iba más allá de la pantalla. Para mí, este aspecto es crucial para la longevidad de los esports. La capacidad de compartir la experiencia, de sentirte parte de algo más grande, es lo que mantiene a la comunidad activa y comprometida. Me encanta poder revivir los mejores momentos y discutir las jugadas con gente de todo el mundo en cualquier momento.
Lecciones Aprendidas y Mirando al Futuro
Cada Mundial nos deja un legado, y el de 2022 no es la excepción. Más allá de los campeones y las jugadas memorables, este torneo nos ofreció valiosas lecciones sobre el metajuego, la resiliencia y la evolución constante de League of Legends. Recuerdo haber reflexionado mucho sobre cómo la creatividad estratégica se impuso sobre la rigidez, y cómo la capacidad de adaptación fue clave para el éxito. Este tipo de eventos son un faro para la comunidad de jugadores, ya que nos muestran hacia dónde se dirige el juego a nivel profesional y nos inspiran a probar nuevas cosas en nuestras propias partidas. Personalmente, siempre he sentido que los Mundiales son una fuente inagotable de aprendizaje, no solo sobre cómo jugar mejor, sino sobre la importancia del trabajo en equipo, la perseverancia y la salud mental en la competición de alto nivel. Me emociona pensar en cómo todo lo que vimos en 2022 sentó las bases para lo que estamos experimentando hoy.
La Evolución del Metajuego Profesional
El metajuego de League of Legends es como un ser vivo, siempre en constante cambio, y el Mundial de 2022 fue un catalizador importante. La aparición de composiciones centradas en ciertas líneas, o el resurgimiento de campeones que estaban un poco olvidados, demostraron que el juego tiene una profundidad estratégica casi ilimitada. Recuerdo las discusiones en la comunidad sobre la viabilidad de ciertos picks y cómo el Mundial demostró que, con la ejecución correcta, casi cualquier cosa puede funcionar. Para mí, esto es lo que hace que el LoL sea tan fascinante; nunca te aburres porque siempre hay algo nuevo que aprender y experimentar. Es como un lienzo en blanco para la creatividad táctica, y los profesionales son los artistas que nos muestran los límites. Me encanta ver cómo los desarrolladores de Riot Games también toman nota de lo que sucede en el competitivo.
El Espíritu de la Competición
Más allá de las victorias y las derrotas, lo que realmente me llevo del Mundial de 2022 es el espíritu de la competición. La pasión de los jugadores, su dedicación, las lágrimas de alegría y de frustración… todo ello forma parte de la belleza de los esports. Recuerdo haber sentido una conexión muy fuerte con los equipos, tanto con los que ganaban como con los que caían. Es un recordatorio de que detrás de cada avatar hay personas reales con sueños y aspiraciones. Este Mundial nos enseñó la importancia de la resiliencia, de levantarse después de una derrota y de seguir luchando por lo que uno cree. Como fan, estos valores me motivan no solo en el juego, sino en mi vida diaria. Es un testimonio de que el deporte, en todas sus formas, tiene el poder de inspirar y de unir a las personas. ¡Y eso es algo que no tiene precio!
| Aspecto Clave | Detalle del Mundial 2022 |
|---|---|
| Campeón | DRX |
| Subcampeón | T1 |
| MVP de la Final | Deft (DRX) |
| Región del Campeón | Corea del Sur (LCK) |
| Sede de la Final | Chase Center, San Francisco, Estados Unidos |
Para finalizar
Después de haber revivido cada estrategia brillante, cada jugada épica y cada instante de pura emoción del Mundial 2022, no puedo evitar sentir un nudo en la garganta.
Este torneo, mis queridos lectores, fue mucho más que una simple competición; fue una cátedra de resiliencia, innovación y pasión desenfrenada. Lo que DRX logró es la prueba viviente de que, con corazón y cabeza, los sueños más ambiciosos pueden hacerse realidad.
Siempre he creído que League of Legends es un reflejo de la vida misma, lleno de altibajos, pero siempre ofreciendo una oportunidad para levantarse y luchar.
Es esa magia la que nos mantiene enganchados, ¿verdad? Esa conexión inquebrantable entre el juego, los jugadores y una comunidad global que no para de crecer.
Información útil que no te querrás perder
1. Para mejorar tu juego, no solo copies las composiciones profesionales, sino trata de entender el “por qué” detrás de cada pick y baneo. Así, podrás adaptarlo a tu propio estilo y a las necesidades de tu equipo.
2. La comunicación es oro en la Grieta del Invocador. Usa los pings de forma efectiva y no dudes en compartir tus intenciones con tus compañeros; un equipo coordinado siempre tiene ventaja.
3. Aprende a gestionar tus emociones. Las derrotas son parte del camino, pero lo importante es cómo reaccionas a ellas. Un descanso, un análisis de lo que salió mal, y volver con una mentalidad fresca puede cambiarlo todo.
4. El control de la visión es tu mejor aliado. Un buen mapa wardeado te da información crucial sobre los movimientos enemigos y te permite tomar decisiones más seguras, ya sea para iniciar una pelea o para retroceder.
5. No tengas miedo de experimentar con campeones “fuera del meta” en partidas normales. El Mundial 2022 nos enseñó que la innovación puede desbaratar las expectativas y abrir nuevas posibilidades estratégicas.
Puntos clave a recordar
El Mundial de League of Legends 2022 fue un testimonio de que la estrategia flexible y la perseverancia son la clave del éxito. Vimos cómo equipos como DRX, considerados “cenicientas”, superaron a gigantes gracias a su adaptabilidad y una ejecución impecable, coronando a un Deft que finalmente logró su ansiado título.
La final contra T1 fue una batalla épica que encapsuló toda la emoción y la maestría del juego. Más allá de la competición, el evento reforzó la increíble comunidad global de League of Legends, demostrando que la pasión por este juego trasciende fronteras y culturas.
Sin duda, fue un torneo que dejó huella y nos brindó valiosas lecciones para el futuro del competitivo.
Preguntas Frecuentes (FAQ) 📖
P: ara mí, que he vivido incontables temporadas y torneos, aquel año fue simplemente épico, uno de esos que te marcan y te recuerdan por qué amamos tanto los esports. Ver a los mejores equipos del planeta enfrentarse con esa intensidad, cada jugada, cada decisión… Era como una sinfonía de estrategia y habilidad que nos mantuvo pegados a la pantalla, con el corazón en un puño en cada momento crucial.
R: ecuerdo perfectamente la adrenalina de las remontadas imposibles y la euforia de las jugadas maestras que parecían sacadas de un guion de película. Fue un torneo que no solo nos regaló momentos inolvidables, sino que también redefinió lo que creíamos posible en la Grieta del Invocador, dejando una huella imborrable en la historia de League of Legends y marcando tendencias que vemos incluso hoy.
El nivel de juego fue tan estratosférico que sentí cómo la competición elevaba los estándares para el futuro, demostrando una vez más el crecimiento imparable y el impacto global de nuestro querido juego.
Si eres un verdadero fanático o si simplemente quieres entender por qué el mundo entero vibró con este evento legendario, te aseguro que este post está hecho para ti.
¡Prepárense para un viaje al pasado y revivamos juntos cada instante que hizo historia! ¡En el siguiente artículo, vamos a desglosar cada detalle que lo convirtió en un hito!
Q1: ¿Quién se llevó a casa la tan codiciada Copa del Invocador en Worlds 2022 y cómo fue su camino hacia la gloria? A1: ¡Uff, qué pregunta más buena para empezar!
Te lo digo yo, que lo viví con una emoción que casi me saca de la silla: el campeón de Worlds 2022 fue DRX. Pero no fue una victoria cualquiera, ¡ni mucho menos!
Lo que hizo a este triunfo tan especial es que DRX se convirtió en el primer equipo en la historia en salir de la fase de Play-Ins y levantar la Copa del Invocador.
Imagínate, empezaron desde abajo, en la ronda preliminar que se jugó en Ciudad de México, donde los vi darlo todo para clasificarse al evento principal.
Luego, su camino fue un verdadero cuento de hadas, como muchos lo llamaron. Tuvieron que enfrentarse a gigantes como EDG (los campeones de 2021), Gen.G y, finalmente, al todopoderoso T1 en una final que pasará a la historia.
Es que ver a un equipo que muchos consideraban la “Cenicienta” del torneo superar cada obstáculo, demostrando una resiliencia y una determinación brutal, fue algo que te llenaba el alma.
Cada partida de DRX era una lección de que en League of Legends, la fe y el trabajo en equipo pueden mover montañas. De verdad, su victoria fue una de las más sorprendentes y emotivas que he presenciado en todos mis años siguiendo los esports, ¡un momento que todavía me pone la piel de gallina!
Q2: ¿Cuáles fueron los equipos que llegaron a la gran final de Worlds 2022 y qué hizo que ese enfrentamiento fuera tan memorable? A2: ¡Ah, la final! Sin duda, el clímax de una temporada increíble.
Los dos equipos que nos mantuvieron al borde del asiento en esa serie al mejor de cinco fueron DRX y T1. T1, con la leyenda viviente Faker al frente, era el gran favorito; venían con una trayectoria impresionante, siendo uno de los equipos más laureados de la historia del League of Legends.
Todo el mundo esperaba que arrasaran, pero DRX, el equipo que venía desde los Play-Ins, tenía otros planes. Lo que hizo esta final inolvidable no fue solo la calidad del juego, que fue altísima, sino la narrativa que la rodeaba.
Deft, el ADC de DRX, y Faker, ambos compañeros de escuela en el pasado, se enfrentaban por el título mundial. Deft, que llevaba 10 años buscando su primera Copa del Invocador, quería coronarse antes de un posible retiro.
La serie fue un sube y baja de emociones, llegando al quinto mapa, ¡con Silver Scrapes sonando a todo volumen! Hubo robos de Barón cruciales, jugadas individuales de infarto y momentos donde la balanza podía inclinarse hacia cualquier lado.
Recuerdo cómo cada teamfight era un festival de habilidades y estrategia. Al final, la emoción y la historia de superación de DRX contra el legado de T1 crearon una de las mejores finales en la historia del Worlds, una que, te lo aseguro, los verdaderos fanáticos nunca olvidaremos.
Q3: ¿Dónde se celebró Worlds 2022 y qué impacto tuvo en la escena global de los esports? A3: Worlds 2022 fue un evento con una magnitud global que nos tuvo viajando por todo un continente, ¡y eso es algo que siempre valoro mucho!
El torneo se llevó a cabo en varias sedes de Norteamérica: la fase de Play-In arrancó en la vibrante Ciudad de México, para luego trasladarse a Estados Unidos para la fase de grupos y los cuartos de final en Nueva York, las semifinales en Atlanta y, finalmente, la gran final en San Francisco, California.
Fue la primera vez que el mundial pisaba suelo latinoamericano, y sentí cómo la energía de los fans de México fue simplemente increíble. El impacto de este Worlds fue gigantesco.
Para empezar, la audiencia fue masiva; se esperaba que LoL fuera el eSport más importante de 2022, y no defraudó, superando récords de espectadores con millones de personas sintonizando la final.
Esto demuestra el crecimiento imparable del League of Legends y su consolidación como un pilar en la cultura popular y los deportes electrónicos. Además, la victoria de DRX, un equipo que salió de los Play-Ins, reescribió la historia y demostró que cualquier equipo, con trabajo y perseverancia, puede alcanzar la cima.
Esto inspiró a muchísimos jugadores y equipos en todas las regiones. La calidad de juego que vimos, la innovación en las estrategias y los momentos icónicos que nos regaló el torneo elevaron los estándares para futuras competiciones.
Fue un evento que no solo entretuvo, sino que validó la pasión de millones de jugadores y aficionados alrededor del mundo, recordándonos por qué amamos tanto este juego.






